Así no es como se hace la ciencia

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La mayoría de las personas disfrutan de la ciencia, leyendo los artículos sobre ella, aprendiendo y experimentando si tienen la oportunidad. Suelen alegrarse cuando ven países que invierten en sus estudiantes y profesionales, el apoyo financiero en conjunto del estado con la empresa privada es un gran aporte, porque eso representa un crecimiento a futuro de su sociedad. No se hubiera logrado el éxito de sitios como King Neptunes Casino sin el apoyo y la investigación de muchas personas que se dedican a innovar en materia tecnológica. Sin embargo, aunque la sociedad actual se ve altamente influenciada por este tipo de avances, el desarrollo científico no solo parte de quienes trabajan en el ámbito de la tecnología, sino también de aquellos que dedican horas de estudio al funcionamiento humano, desde las moléculas a escala nanométrica hasta sus partes más tangibles.

El concepto de la ciencia práctica es muy valido, siempre y cuando se respeten los valores humanos, las limitaciones éticas fueron definidas por una buena razón, hace algunos meses se publico un artículo sobre el neurólogo Phil Kennedy, que congelarToda-tu-vida-defecaste-mal-segun-los-cientificos-asi-es-como-se-hace-popoía la sangre a cualquiera, siempre ha existido una fascinación por conocer el cerebro y también por manejarlo, pero ningún descubrimiento se logra de la noche a la mañana, y mucho menos poniendo en riesgo tu propia mente.

La ciencia es algo que requiere de estudio, preparación, experimento y apoyo entre personas realmente comprometidas en hacer la diferencia, Kennedy había realizado experimentos colocando electrodos en hombres paralíticos, incluso en algunos enfermos mentales para tratar de mejorar su condición, sin embargo no lograba solucionar el problema en sus pacientes, incluso aceleraba su proceso y fallecían rápidamente. Trate de imaginarlo por un momento, electrodos en un músculo como el cerebro, realmente necesitaría de mucha investigación.

En el 2014 Kennedy en perfecto estado de lucidez, le pagó a un doctor para que colocara estos electrodos en su cerebro, la generosa suma de $30.000, algo realmente arriesgado y sin precedente, él quería evaluar un cerebro sano y de esa forma recolectar toda la información que le fuera posible para utilizar en sus investigaciones a futuro, la operación duro once horas y media, durante el proceso no se presentaron grandes percances, todo al parecer había funcionado correctamente, hasta que Kennedy despertó y no fue capaz de articular palabras coherentes, tampoco de controlar sus actos. Él mejoro con el tiempo y con atención medica, pero después de esto no hubo forma de retomar sus experimentos, básicamente por falta de inversión, ya que después de lo ocurrido nadie quiso involucrarse con el proyecto.